17/11/09

2020 AC-DC #4

2020 AC2020 DC

Como las últimas nieves se habían derretido pocos días antes y que había llovido al inicio de la noche, el terreno donde se terminaba la roca del acantilado estaba aún fangoso. Zihjt recorrió un centernar de metros en el borde inferior del acantilado, delante de la cueva. Había huellas de los movimientos de la tribu el día anterior, pero ya eran a penas visibles, borradas por la lluvia. Sin embargo, también había huellas frescas que se dirigían hacia el riachuelo, lejos del camino que el clan utilizaba habitualmente para ir a recoger su principal bebida. Iban en la dirección de otro contrafuerte rocoso, donde sabía que el Clan del Ciervo tenía su cueva. Eran numerosas y calculó que cuatro hombres debían haber pasado por ahí, en los dos sentidos, sin duda después del término de la lluvia nocturna y antes del amanecer. Solo podían ser los asesinos, qui debían haber caminado después dentro del agua, ya que no había huella más allá. ¿El clan del Ciervo habría hecho una incursión durante la noche? ¿Pero por qué? ¿Y por qué Adhir se había levantado y había salido? ¿Por qué nadie lo sintió? ¿A qué hora ocurrió? Su cuerpo estaba frío y rígido. Calculó que, por lo tanto, había pasado al menos la quinta parte de la noche desde su muerte.













Dagent conectó su computador al sistema de supervisión de la actividad de los controladores y llamó la secuencia de CC-5 desde las 4.30 de la mañana. En su pantalla, una columna mostraba los parámetros que habían sido grabados minuto a minuto y otra la actividad del operador. A las 4 con 48 minutos, el canal V18 había cído por debejo de los parámetros normales y el operador había verificado que uno de sus servidores había fallado, pero el servidor de respaldo se había puesto inmediatamente en marcha. Por lo tanto, no tuvo que intervenir manualmente. A las cinco exactamente, cosas totalmente anormales empezaron a aparecer en la pantalla: líneas de código, numerosas, que no correspondían a nada esperable, en la primera columna. Y en la de respuesta del operador respuestas sí-no acompañadas de movimientos y clics del ratón. Al cabo de quatro minutos todo volvió a la normalidad en la primera columna y la segundo quedó vacía.

La primera conclusión era, por lo tanto, que había habido una intrusión en el sistema de control. ¿Pero de donde provendría? El sistema de control de flujos era uno de los mejor protegidos, en el seno de una empresa donde las normas y procedimientos de seguridad eran ya de los más elevados del planeta. Dagent pasó al registro de control de acceso al sistema de vigilancia de flujos. Todas las entradas eran las de los operadores cuando se habían hecho cargo de su turno, a los once de la noche anterior. Excepto una. Había una entrada a las cinco de la mañana, pero su identificación había sido borrada. Ésto significaba que un hacker había podía traspasar el corta-fuego, introducir un "virus" y luego borrar su entrada. Debía ser muy experto para lograr esta hazaña.

Zihjt volvió a examinar las huellas de pasos fuera de la cueva. Parecía un grupo de personas, pero había algo extraño. Comparó las huellas que iban en la misma dirección y descubrió la anomalía: eran exactamente las mismas, en las dos direcciones: debían ser de un solo hombre que quizo hacer creer que había pasado un grupo. De lo contrario, debería haber diferencias en la forma de las huellas. ·Ésta es una treta inteligente" pensó. "¿Pero por qué?" ¡Otra pregunta más!

Examinó de nuevo el río y lo siguió por varios centenares de metros: no salía de él ninguna huella y, en realidad, no lo esperaba. Estaba persuadido ahora de que todo había ocurrido entre el río y la cueva. ¿Habría un asesino en el clan? ¿Y conocería una nueva arma?

Como el procedimiento normal solo podía mostrar los códigos transmitidos y no el estado de la pantalla del operador, Dagent pensó que quizás no fuese lo que Dagent había visto. Una primera forma de verificarlo sería de ver sincrónicamente las imágenes tomadas por la cámara de vigilancia. Las llamó por lo tanto en otra pantalla e hizo partir los dos registros cinco minutos antes de las cinco. La cámara mostró efectivamente una variación anormal de los colores de la pantalla que estaba observando Danloy, como si hubiese mirado fotos o televisión, durante los cinco minutos fatídicos.