1/11/12

Ecología 5

5.

El desfile ecologista por el "Día de la Tierra", el domingo 22 de abril, pasaba por el bulevar Anspach delante de la Bolsa de Valores cuando los manifestantes más cercanos al edificio sintieron pasar sobre ellos lo que parecía un pequeño avión, el que se estrelló contra la puerta principal, provocando una explosión que hirió a una decena de ellos. Una hora después aparecía en YouTube un video que mostraba el aparato acercándose y estrellándose en el pórtico de la Bolsa. Y, sobrepuesta, una "franja americana" que reivindicaba el ataque a nombre de "Ex-Eco" y denunciaba a las grandes empresas como depredadores del medio ambiente.

Evacuados los heridos, la policía encontró abandonados en el lugar un celular desechable y una pequeña cámara fotográfica semi-destruída, posiblemente abandonados por los heridos. Fueron llevados al servicio técnico de la PJ.

La filmación de la llegada y del impacto del drone aparecida en YouTube llamó especialmente la atención de la policía porque empezaba desde el momento en que el avión había bajado sobre la calle Antoine Dansaert -que hace frente al edifio de la Bolsa- y seguía su movimiento hasta el impacto. Ésto solo era posible si el cineasta sabía de antemano cual sería la trayectoria. Nadie que siguiera la manifestación habría apuntado encima de las cabezas si no supiera que algo iba a aparecer en esta dirección, transversal en relación al sentido del desfile.

Servais se reunió con Trompel y otros dos inspectores para comentar los hechos. Nadie conocía al grupo "Ex-Eco", pero debían contar con algún técnico suficientemente capacitado para interferir la comunicación con el drone y dirigirlo. También debían tener suficiente potencia y, probablemente, estar ubicados muy cerca de donde partió el drone.

Trompel llamó al editor de "La Dernière Heure".
- No te puedo decir más por ahora, pero tienes otra muy buena razón para la serie de artículos sobre los movimientos ecologistas.
- En efecto. ¿Me darás detalles acerca de lo que pase con la investigación sobre lo de ayer?
- Te mantendré al tanto de todo lo que no sea estrictamente confidencial.
- De acuerdo. Gracias.

*
A esa misma hora, en una "suite" del Hotel Metropole, el magnate John Buckley estaba en la ducha cuando sintió el timbre de la entrada. Salió apresuradamente, envuelto en la gruesa bata que proporcionaba el hotel, encontrándose con el mozo que entraba en el pequeño salón para poner en la mesa el desayuno ordenado. A la pasada, Buckley alcanzó a sacar un billete de su vestón colgado en una silla.
- Aquí está su desayuno, como pidió. Café de grano sin azúcar ni crema, waffles de Lieja calientes y un pocillo de gelatina de frutilla.
- Se lo agradezco. Un servicio de primera, como siempre.

Alcanzó al mozo y le pasó discretamente el billete, como siempre lo hacía. El día siguiente, según pensaba, haría exactamente lo mismo en el Hilton de Dubai, aunque ahí no tendría esos mismos waffles, tan típicamente belgas.

*
Como Trompel ya llevaba un caso de bomba, fue enviado con la inspectora Yernault a revisar la entrada de la Bolsa y buscar el punto donde pudo estar el que filmó el vuelo del drone. Se llevaban una tableta con el video aparecido en YouTube para hacer las comparaciones. Así, se fueron acercando y luego determinaron el lugar exacto, pasando a tomar fotos tanto de vistas que coincidían con el video como otras, del mismo lugar y de las posiciones más cercanas.

Estaban cerca de la plaza De Brouckhere y ya tenían hambre, por lo que la inspectora le dijo a Trompel:
- Entremos aquí. Podremos tomar un café y comer un biscocho. Me muero de hambre.

Trompel la siguió, sin prestar mucha atención al lugar, perdido en sus reflexiones acerca del caso. Pero una vez sentados en una mesa, cerca de la vidriera que daba al bulevar Anspach, se dió cuenta de que ya había estado ahí, con la diputada Darbée, y que ahí había comenzado su romance con ella (ver "La conspiración"). Se habían casado pero ella había sido asesinada un par de años más tarde (ver "Los Seis") y él estaba apenas repuesto de la pérdida. El recuerdo de esta breve vida en común le borró cualquier otra idea. Y, viéndose acompañado por otra mujer, no pudo soportar el recuerdo. Palideciendo, se levantó de un salto y salió corriendo. Sin comprender nada, su compañera lo siguió e intentó interrogarlo. Pero no estaba en condiciones de hablar y solo le pudo hacer seña de que se detuviese y esperara.

15/10/12

Ecología 4

4.

Trompel no se había equivocado. La explosión de la bomba iba a ser el punto de partida de una creciente efervescencia en torno al tema. El día después de su encuentro con el redactor en jefe, el sitio web del "Servicio Público Federal de la Salud, Seguridad de la Cadena Alimentaria y Medio Ambiente" (ministerio de la Salud) aparecía "hackeado".

En lugar de sus noticias y enlaces a sus servicios y otros organismes emparentados (http://www.health.belgium.be/eportal?fodnlang=fr), la portada presentaba resúmenes de las críticas a la teoría del cambio climático, denuncias del "negociado" y peligro de las vacunaciones masivas y acusaciones acerca de las restricciones a los alimentos transgénicos, todo lo cual "solo servía a las transnacionales para impedir el avance de los países en desarrollo y mantenerlos en la extrema pobreza" o incluso "controlar el crecimiento de su población a través de la hambruna".

El secretario del ministerio se había comunicado con la dirección de la PJ apenas le fue señalado el pirateo por el encargado de la página web, incapaz de restablecer la página oficial.

Si la bomba del bulevar Lambermont había provocado la reacción concertada de los diversos movimientos ecologistas belgas y mensajes de protesta en sus respectivas páginas web, la alteración ilegal de la página del ministerio llevaba la "guerra" al ámbito digital. Mensajes tanto en apoyo de las políticas oficiales como en contra se multiplicaron en las redes sociales. Y después del ministerio, estas otras organizaciones vieron afectados sus servidores web. En algunas casos cambiaba abruptamente el contenido del sitio y, en otros, se impedía derechamente el funcionamiento del servidor mediante ataque de denegación de servicio, es decir bombardeándolo de tantos pedidos que le resultaba imposible responder a cualquiera de ellos. Ésto demostraba la existencia de un grupo con suficiente poder para desarrollar una acción de gran envergadura, y el Departamento Informático de la PJ debió formar un equipo especial para encargarse en exclusividad de esta guerra digital que, quizás, estaba ligada a los hechos de violencia física ya registrados.

El auto de Remy había sido llevado al estacionamiento de la central de la PJ. Dos días después, otro policía que pasó al lado sintió olor a descomposición. Hizo abrir el maletero y descubrieron ahí un cadáver. Debió haber sido colocado ahí la noche del día en que Remy desapareció. De día pasaba mucha gente y habría sido imposible, pero de noche no pasaba casi nadie, y no había ninguna cámara de vigilancia cerca. La autopsia confirmó esta hipótesis. El fallecido tenía en un bolsillo una tarjeta del hotel "Auberge Grand Place" pero no tenía documentos de identidad. Se le tomó una foto, y Servais se fue a dicho hotel, en la calle des Pierres ("de las Piedras"), cerca de la "Gran Plaza", para obtener toda la información posible sobre este desconocido.

Antes que un hotel, se trataba más bien de una posada de bajo costo, con sencillas habitaciones, baño compartido y escasos servicios, cuya única posible ventaja, aparte del bajo precio, era la proximidad de la Plaza Mayor. Así, el comisario supo que el hombre se llamaba De Groote y había presentado un DNI holandés. Había llegado una semana antes y no lo habían visto en los dos últimos días (lo que era obvio para el policía, ya que había estado en la maleta del auto). En su habitación, encontró una pequeña valija con ropa para un par de días y, lo único que podía constituir una pista, folletos en neerlandés (holandés) de varios grupos ecologistas, todos rayados, con direcciones subrayadas y marcados algunas veces con la palabra "leugen" (mentira). Así, ¿podría tratarse de un activista anti-écologista que, quizás, se había cruzado en el camino de la "Ecología Nueva"? Como era holandés, Servais envió un requerimiento a la policía de ese país a través de Interpol.

El día siguiente, la policía holandesa informó que era un investigador privado y que, en sus oficinas en La Haya, habían encontrado un expediente acerca de la ONG "Ecología Nueva" que coincidía con una anotación en su agenda correspondiente a su viaje a Bruselas para visitar ésta.