| 2020 AC | 2020 DC | |
|---|---|---|
En la cueva, Thorn contó al jefe lo que le había pasado y le contaron a su vez cómo habían tratado de rescatarlo. Supo también así que se había llegado a un acuerdo con el Clan del Ciervo y que sentinelas de los dos clanes vigilaban ahora el velle desde las alturas. | Cuando Weinbraith volvió a su oficina, el día siguiente, supo que todos los proveedores de acceso a los cables ópticos habían sido advertidos del ataque que habían sufrido Ethercom y Venscom, y trabajan en perfeccionar sus antivirus y cortafuegos. | |
Zzyvherr, el jefe del clan del Lobo, ordenó a sus hombres realizar una última operación de reconocimiento cerca del río y de los clanes codiciados. Breve ataques a cada uno los decidirían quizás a entrar en combate, después de lo cual su tribu podría adueñarse de todo el bosque y del valle, para proseguir su expansión. Pero sus hombres fracasaron. Antes de atacar individuos aislados, como se les había ordenado, habían sido avistados y prefirieron por lo tanto absterner y volver a pedir nuevas órdenes. El jefe se mostró decepcionado y contrariado. Sería necesario un ataque frontal contra un clan, conservando una fuerte retaguardia para protegerse del otro, antes de volverse a luchar contra éste. Era una maniobra complicada y riesgosa, pero ya no tenía alternativa. Había provocado ya el entusiasmo de los suyos, haciéndoles imaginar el bienestar que les aportaría el agua, y no podía hacer marcha atrás. Partirían al mediodía, para atacar el clan del Oso a la caída de la noche. Esperaba así que la noche impediría al otro clan mobilizarse y sus propios hombres podrían descansar antes de lanzar el segundo ataque al alba del siguiente día. | Chem Pei quería poner su plan en marcha cuanto antes. Si la guerra entre competidores no se producía, tenía otro plan. Decidió por lo tanto lanzar un ataque masivo de su virus con falsos remitentes y olfateadores programados para observar las reacciones. Los virus camuflados se instalaron en todos los computadores zombis que SatelCorp había capturados, donde cambiaron de aspecto y partieron a la conquista de los controladores de redes ópticas. Pero la defensa estaba preparada y, en todas partes, fueron anulados. Los olfateadores de SatelCorp no pudieron detectar respuesta alguna. Y el día siguiente ningún medio de comunicación hablaba del ataque. |
23/2/10
2020 AC-DC #17
16/2/10
2020 AC-DC #16
| 2020 AC | 2020 DC | |
|---|---|---|
El plan de los hombres del Oso se puso en marcha pero no pudo realizarse como planeado. Desde la orilla del bosque, no vieron a Thorn donde estaba en la expedición anterior. Aunque solo eran visibles mujeres y niños, no podían arriesgar un ataque sin saber donde buscarlo. Los varones de la tribu podían estar en las cabañas y él podía también estar en cualquiera. ¿O estaría muerto? Por lo tanto, se dió la orden de dar media-vuelta. | El comando que atacó la casa principal no encontró resistencia. La puerta exterior no estaba cerrada con llave y pudieron entrar en silencio. En la planta baja había un salón, un comedor, una cocina, un escritorio y una sala de video-conferencia con un puesto de control en un pequeño anexo. Ahí dormitaba un guardia que debería haber estado vigilando algunos monitores. En el psiso superior había dormitorios vacíos. En otro piso estaban los dormitorios de servicio, donde encontraron la cocinera y un mayordomo, ambos dormidos. | |
La noche había pasado. Thorno despertó transido de frío: debió haber sido abandonado al principio o en la mitad de la noche, muy fresca, sin nada para cobijarse. Vió que ya no estaba en el poblado enemigo. Estaba en el centro de una círculo de piedras, lo cual le dió mucho miedo. Para su clan, los círculos de piedra eran encantados y nadie podía penetrar en ellos sin una cereminia preparatoria. Y, aún así, no se sabía como reaccionarían los dioses. Oía el ruido del agua y, levantándose, vió que un acantilado se eleveaba a unos pasos hacia el este. El ruido venía del oeste: si iba en esa dirección, encontraría un curso de agua que lo conducuiría a alguna parte. pero para saber qué dirección tomar, más valía intentar la subida por el acantilado, de donde tendría una mejor visión de los alrededores. | Weinbraith se despertó acostado en el banco de un parque. Llevaba una parka que no conocía, bastante gruesa y con la espalda muy rígida y pesada. Ésto le pareció extraño, pero le había protegido bien del fresco de la noche. Le habían dado sin duda un somnífero en la cena y lo habían transportado hacia ese parque. Pero no lo reconoció de buenas a primeras. Oía el ruido del tránsito de automóviles y se dirigió en esa dirección. Llegó rapidamente a la vereda de una avenida que cortaba el parque en dos mitades. Hacia la izquierda reconoció entonces los arcos del Cincuentenario. Estaba por lo tanto en Bruselas. Hacia la derecha estaba el barrio europeo. Intentó activar su teléfono implantado pero no funcionaba. Pensó en buscar un ciber-café y se dirigió hacia el barrio de Europa. En la rotonda Schuman encontró un café pero sin Internet. Decidió encontes bajar y tomar el metro, que tenía ahí una estación, para ir hacia la Estación Central, donde estaba seguro de encontrar un punto de acceso a Internet et donde podría tomar el tren para volver a Namur y luego Rochefort. |
